Solo medio Ultrapescado
Fue en Diva Nicotina (escalón 10 del cerro Santa Ana), La noche del sábado 20 de diciembre pasado. Hubo alegrías. Pero también tristeza. Las palabras de Juan Fernando Andrade, baterista de Los Pescados, antes de empezar la tocada, dejaron a muchos rostros maltrechos. Solo iban a ofrecer la mitad del Ultrapescado porque los músicos de Ultratumba estaban ausentes.
La razón era que la madre del cantante y guitarrista Luis Rueda, integrante de Ultratumba, había fallecido esa tarde en Quito.
Las siguientes expresiones son para Lucho por todo su aporte a la música ecuatoriana, y a su infatigable e inclaudicable acción. Hablo a título personal, sin embargo, pienso, sin temor y con razón, que Lucho Rueda es uno de nuestros compositores más importante desde hace bastantes años.
Lo digo primero como seguidor de su trabajo en su época de La Trifullka, y luego como amigo, ya embarcados en la carretera musical; yo como escribidor de crónicas y reseñas de conciertos; y él rompiéndose el alma y otras cosas más en noches tremendas de rock and roll y amanecidas inolvidables que seguro causaron más de un disgusto a doña Atala Romero, su querida madre.
La otra parte de Ultratumba, el bajista e intérprete, Omar Sotomayor, tampoco estuvo esa noche en Diva; había volado a Quito para acompañar a Rueda y despedirse de doña Atala. Sotomayor solo tiene palabras amables para recordar a una señora que entendió y acompañó la carrera de su hijo desde su visión de madre, pero conciente de que las elecciones son personales, y hay que respetarlas. Lucho Rueda eligió ser músico de rock. Siempre será duro por las críticas que genera, sin embargo, en Ecuador por momentos parece ser una misión imposible. Lo he visto atravesar circunstancias muy desfavorables y situaciones terribles, que con el paso del tiempo se vuelven risibles. Y también es cierto, que alguna vez se le pasó por la cabeza dedicarse a otra cuestión. Pero arrugar cuando estaba sobre algún escenario, jamás. Él no es de esos. Mucho de lo bueno que tiene como persona lo trae desde la cuna. Gracias doña Atala por dejar que su hijo componga algunas de las mejores canciones del rock ecuatoriano. ¡Salud!
Los Pescados Juan Fernando Andrade y Nelson Coral ofrecieron el concierto a los amigos ausentes y devengaron rockeando con fuerzas los cinco dólares de la entrada. Nada hay más agradable que celebrar con fiesta y repartir alegrías cuando la tristeza intenta instalarse en nuestros corazones. Ellos lo entendieron así, y de esa forma rindieron su homenaje al pana que no estaba.
SEBASTIÁN SEGURA
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